"La reputación no se comunica, se construye desde la coherencia y el propósito”

Su visión ha consolidado a PIZZOLANTE  como una firma clave en estrategias corporativas y comunicación empresarial

                                                                                     Thony Da Silva Romero

En un entorno empresarial marcado por la transformación constante y la exigencia de generar confianza, la visión estratégica ha sido determinante para construir referentes sólidos en la región. En ese contexto, Thony Da Silva ha sido una figura clave en el posicionamiento de PIZZOLANTE  como una de las firmas más reconocidas en comunicación y estrategia corporativa en América Latina. Su enfoque ha sido claro: construir confianza, impulsar la reputación y fortalecer instituciones desde una perspectiva profundamente humana, sostenible y alineada con el entorno. 

Desde sus inicios como productora audiovisual en los años 70, PIZZOLANTE  ha evolucionado para convertirse en un referente en la consultoría de gestión de intangibles, abarcando áreas como sostenibilidad, manejo de crisis y gobierno corporativo. Bajo la dirección de Da Silva, la firma ha profundizado su presencia regional y ha acompañado a empresas multinacionales y locales en procesos de transformación cultural, internacionalización, gestión reputacional y comunicación institucional. 

Su liderazgo se ha caracterizado por la coherencia, la anticipación y el enfoque colaborativo. Ha liderado el desarrollo de metodologías propias como el Modelo de Actuación PIZZOLANTE (MAP), que integra el propósito organizacional con estrategias accionables, y ha apostado por el uso de herramientas de inteligencia contextual para generar diagnósticos más precisos en entornos complejos. Estas innovaciones han sido claves para que la firma reciba distinciones como "Consultora del Año para América Latina" y reconocimientos internacionales como los Gold Stevie Awards. 

La pasión de Da Silva por el conocimiento también lo ha llevado a ser conferencista y profesor en distintas universidades de la región. Esta actividad académica ha sido un complemento esencial en su ejercicio profesional, permitiéndole conectar teoría con práctica y ampliar su capacidad de análisis en un mundo empresarial en constante transformación. 

PIZZOLANTE ha sido reconocida como "Consultora del Año para América Latina" en múltiples ocasiones. ¿Cuáles considera que han sido los pilares fundamentales que han llevado a la firma a alcanzar este nivel de excelencia y reconocimiento en la región?​ 

Estos reconocimientos son el resultado de una combinación de factores que nos definen como organización: por una parte, nuestra capacidad estratégica y de ofrecer soluciones a la medida, y por otra, un compromiso que trasciende lo transaccional con cada uno de nuestros clientes. Esto nos ha llevado de forma consistente a ampliar nuestro alcance regional, expandir nuestro portafolio con empresas líderes en la región y posicionarnos como una referencia en nuestro ámbito de actuación. Todos estos elementos han sido valorados en las evaluaciones que sustentan estos reconocimientos internacionales. 

Durante varias décadas, hemos consolidado una presencia regional activa, acompañando a empresas líderes —multinacionales y locales— en Norte, Centro y Suramérica, el Caribe, Estados Unidos y Europa. Esa huella geográfica, la confianza de un portafolio de clientes altamente exigente y los resultados tangibles que hemos contribuido a lograr, son el reflejo de una práctica profesional sólida, consistente y de alto impacto, reconocida a través de este tipo de distinciones. 

Para nosotros, esto no es más que la consecuencia de vivir nuestro propósito como organización y como equipo: “inspirar personas, impulsar empresas y fortalecer instituciones, para contribuir al progreso sostenible y promover un futuro de bienestar para la sociedad”. Desde allí nos enfocamos en la estrategia, vamos más allá del diagnóstico y formulamos soluciones viables y accionables a los retos complejos de nuestros clientes, trabajando junto a ellos como verdaderos aliados y parte de su equipo, construyendo y transfiriendo capacidades para avanzar hacia resultados concretos. 

Con casi cinco décadas de trayectoria, ¿cómo ha evolucionado la propuesta de valor de PIZZOLANTE para adaptarse a los cambios en el entorno empresarial y comunicacional de América Latina? 

Desde su fundación en 1976, la evolución de PIZZOLANTE ha estado guiada no solo por la capacidad de adaptación, sino por la anticipación activa a los cambios del entorno empresarial y comunicacional en América Latina. 

Nacimos como una productora audiovisual a finales de los 70, evolucionamos hacia una agencia de comunicación centrada en medios e imagen pública en los 80, y desde entonces nos consolidamos como una firma de consultoría gerencial especializada en estrategia corporativa y comunicación empresarial. 

Esta transformación ha estado siempre alineada con las demandas del sector empresarial y las expectativas sociales del entorno. Fuimos pioneros en la región en incorporar temas como la Responsabilidad Social Empresarial y el Gobierno Corporativo, trabajando de forma integrada en la gestión reputacional como eje de construcción de confianza. 

Nuestra propuesta de valor se ha fortalecido con una visión que combina estrategia, sensibilidad al contexto y foco en sostenibilidad. Esta visión nos ha permitido mantener y aumentar nuestra relevancia e influencia, generando alianzas clave para acompañar la toma de decisiones estratégicas de nuestros clientes a lo largo del tiempo. 

La firma ofrece soluciones en áreas como gestión de reputación, sostenibilidad y manejo de crisis. ¿Podría compartir cómo estas áreas se integran para ofrecer un enfoque holístico a sus clientes?​ 

Entendemos que la reputación, la sostenibilidad y la gestión de crisis no son áreas aisladas, sino dimensiones interconectadas de una misma realidad estratégica. Nuestro enfoque se basa en un modelo de actuación propio que permite alinear, desde el propósito, las dimensiones institucional y comercial de una organización, su narrativa corporativa en coherencia con las expectativas de los grupos de interés, y sus acciones en correspondencia con un entorno cada vez más exigente en términos de confianza. 

En ese sentido, la gestión de reputación actúa como eje articulador, pues no se trata solo de comunicar lo que la organización hace, sino de garantizar coherencia entre lo que piensa, dice y hace, y cómo esto es percibido por sus públicos clave. La sostenibilidad, por su parte, es la actuación de fondo: no se limita a reportes o buenas intenciones, sino que debe integrarse a la estrategia de negocio como ventaja competitiva y fuente de legitimidad. 

La gestión de crisis representa el componente estratégico–preventivo y táctico-reactivo que pone a prueba la solidez del modelo de negocio. Una crisis mal gestionada puede destruir en días lo que tomó años construir, pero una bien gestionada puede fortalecer la reputación y consolidar la confianza. Nuestro enfoque integral se centra en anticipar riesgos, alinear expectativas y articular mensajes que conecten propósito, estrategia y cultura organizacional. 

La firma ha trabajado con empresas multinacionales y líderes en sus mercados. ¿Podría compartir casos de éxito que ejemplifiquen cómo PIZZOLANTE ha contribuido al fortalecimiento de la reputación corporativa de sus clientes?​ 

A lo largo de nuestra trayectoria, hemos acompañado a cientos de empresas multinacionales y líderes regionales en procesos complejos de transformación, internacionalización, gestión de issues, crisis, cambios culturales y fusiones, donde la gestión reputacional ha sido clave para asegurar continuidad y legitimidad. 

Hemos implementado sistemas de manejo de crisis regionales en empresas industriales, apoyado a empresas de alimentos frente a cambios regulatorios, asesorado a compañías del sector energético y minero ante alta exposición mediática y conflictos comunitarios, y acompañado a empresas de retail a posicionar su oferta de valor. 

Nuestro rol es diseñar e implementar modelos integrales de gestión adaptados a las necesidades de cada cliente, promoviendo alineación entre actores clave, direccionamiento estratégico y nivelación de información para alcanzar resultados concretos. 

En cada caso, nos hemos enfocado en construir o recuperar confianza, reducir conflictividad, mejorar indicadores de reputación y fortalecer el posicionamiento institucional desde una narrativa clara y alineada a los objetivos estratégicos. 

Usted ha contribuido a liderar PIZZOLANTE durante más de 30 años y particularmente como CEO durante los últimos 8, obteniendo con ello múltiples reconocimientos internacionales. ¿Cómo ha influido su visión y liderazgo en la consolidación y crecimiento de la firma en el ámbito internacional?​ 

Lo primero que debo destacar es que este no ha sido un logro individual, sino una construcción colectiva basada en la confianza, coherencia y una visión compartida. En primer lugar, con mi socio y fundador de la firma, Ítalo PIZZOLANTE, y también con nuestro cuerpo gerencial y directivo. 

Nuestra visión siempre ha sido posicionar a PIZZOLANTE como una firma de pensamiento estratégico, no como un simple proveedor de servicios. Apostamos por la especialización en gestión de intangibles antes de que fuera tendencia, y desarrollamos metodologías propias para acompañar con profundidad, pertinencia y sostenibilidad a nuestros clientes. 

He ejercido un liderazgo basado en la anticipación, conexión con el entorno y colaboración constante, tanto con nuestro equipo como con nuestros clientes. Liderar con propósito es parte de nuestra esencia, y ese propósito ha sido ayudar a las organizaciones a tomar decisiones más conscientes, responsables y alineadas con el futuro que desean construir. 

La expansión internacional ha sido consecuencia de esta visión y de relaciones de largo plazo, construidas sobre confianza e impacto tangible. No se trata de estar en muchos mercados, sino de ser relevantes en cada contexto donde operamos. 

Además de su rol como CEO, ha sido conferencista y profesor invitado en diversas instituciones. ¿Cómo ha enriquecido su experiencia académica y profesional su enfoque en la consultoría estratégica y la gestión de reputación? 

Ser conferencista, profesor y facilitador en procesos de reflexión ha sido profundamente enriquecedor, tanto en lo profesional como en lo personal. 

Siempre repito que la mejor forma de aprender es enseñar. Compartir conocimiento me ha obligado a estructurar el pensamiento, cuestionar paradigmas, actualizar ideas y mantenerme conectado con nuevas generaciones y disciplinas. Esto ha ampliado mi perspectiva y afinado mi criterio. 

Los espacios académicos me permiten vincular teoría y práctica de forma rigurosa, y también revisar críticamente los modelos tradicionales. Cada clase o conferencia es una oportunidad para escuchar preguntas que no siempre surgen en el ámbito corporativo, lo que lleva a repensar conceptos como liderazgo, propósito o legitimidad. 

Además, esta conexión con el mundo académico refuerza uno de mis principios como consultor: la capacidad de anticipar y comprender el entorno. En un contexto de transformación acelerada, esa intersección entre reflexión académica y experiencia práctica es una ventaja diferencial. 


 



  

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