El desafío interno de las empresas en el “nuevo” entorno venezolano

Se han cumplido un poco más de 100 días de la intervención de Estados Unidos, que dio como resultado la extracción de la pareja presidencial y el inicio de un gobierno provisional en Venezuela, en medio de un proceso de fragmentación del poder.

A poco más de tres meses de estos hechos, el balance apunta al mantenimiento de la incertidumbre estratégica sobre un futuro institucional que, en el corto plazo, facilite la realización de un proceso electoral en el país, una vez que se declare la falta absoluta o temporal de Nicolás Maduro.

En el ámbito económico, ha habido la apertura de un ducto que aspira al incremento de la producción y exportación de petróleo, en el marco de una economía de emergencia con perfil extractivo que promueve una normalización operativa condicionada y un reacomodo del gobierno interino para sostenerse.

Desde el punto de vista social, la denominada emergencia humanitaria compleja sigue su curso, en medio de un volátil entramado macroeconómico.

En medio de esta profunda transición, PIZZOLANTE —una firma de consultoría internacional fundada en Venezuela hace casi 50 años— se encuentra en una posición privilegiada para ayudar a las organizaciones a decodificar la cambiante realidad del país y a navegar la complejidad con claridad.

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Pizzolante